Empotrar la electricidad es abrir rozas — y un muro merece respeto: profundidad limitada, trazados normalizados, tapado cuidadoso. Las reglas que evitan la fisura (y el cable seccionado al primer taladro del vecino).
Los trazados admitidos (esquema)
Las reglas en cifras
- Profundidad: la roza nunca debe llegar al alma resistente — en tabique de 7 cm, 30 mm máx.; en muro de carga o forjado, nada de rozas sin criterio técnico (mejor por suelo y techo).
- Nunca una roza en diagonal — la regla tácita que permite a cualquiera taladrar sin electrocutarse: los cables suben, bajan o van en horizontal desde una caja visible.
- Tubo corrugado: Ø 16 (2 conductores de 1,5 mm²), Ø 20 (3×2,5), Ø 25 (línea de cocina 6 mm²). Llenado máx.: un tercio de la sección.
- En pladur: los tubos van dentro del tabique por las perforaciones de los montantes — cero rozas. Uno de los grandes argumentos del tabique de perfilería.
- Tapado: yeso o mortero apropiado, nunca masilla de acabado sola en profundidad.
- Cajas estancas de membrana en muros aislados (continuidad de la barrera de vapor) — vea el trasdosado.
En el suelo
Los tubos que cruzan una estancia van por el perímetro o en una capa de relleno bajo el recrecido — nunca atravesando un futuro suelo radiante. Fijados antes del vertido: vea recrecido o autonivelante.

